La percepción de la ciudadanía sobre la política exterior del Gobierno presenta patrones diferenciados según la edad. Al analizar dos cuestiones clave —la relación con Donald Trump y la respuesta española al conflicto entre Estados Unidos e Irán— emergen brechas generacionales con lógicas diferentes en cada caso.
La relación con Donald Trump: los adultos, los más críticos
En la cuestión de cómo gestiona Pedro Sánchez la relación entre España y Donald Trump, el dato más llamativo es la actitud crítica de las edades intermedias.
El tramo que va de los 35 a los 64 años concentra los niveles más altos de desaprobación, superando con claridad a las valoraciones positivas y alcanzando los porcentajes de rechazo más elevados de toda la distribución.
Por contraste, los menores de 35 años presentan opiniones más moderadas, con diferencias menores entre valoraciones positivas y negativas. Aunque tampoco muestran un apoyo contundente, sí se distancian del tono crítico de las generaciones más adultas.
Entre los mayores de 65 años, las percepciones se suavizan ligeramente: la crítica sigue siendo mayoritaria, pero con un equilibrio más cercano entre valoraciones positivas y negativas en comparación con los segmentos de edad inmediatamente anteriores.
La respuesta a la guerra EE. UU.–Irán: jóvenes claramente más favorables
En el caso de la respuesta española ante el conflicto entre Estados Unidos e Irán, el patrón cambia. Aquí la diferencia generacional más evidente es la actitud más favorable de los menores de 35 años, que se convierten en los únicos grupos con un saldo claramente positivo: sus niveles de aprobación superan de forma holgada a sus críticas.
En cambio, al igual que en la cuestión de Trump, los adultos de 35 a 64 años vuelven a ser los más críticos, situando de nuevo las valoraciones negativas muy por encima de las positivas. Este segmento se consolida como el más distante de la actuación del Gobierno en política exterior.
Los mayores de 65 años se colocan otra vez en una posición intermedia: sin el apoyo relativo de los jóvenes, pero tampoco con la contundencia crítica de quienes están en edad laboral plena.
Así, en este segundo escenario, la diferencia clave es la brecha entre un apoyo juvenil notable y una crítica mucho más pronunciada entre los 35 y los 64 años.
Metodología
Datos extraídos del Eurotrack de YouGov, encuesta realizada entre el 6 y 12 de marzo de 2026, a una muestra representativa de la pobáción Española de 18+. Base: 1804
