La decisión de RTVE de no retransmitir el Festival de Eurovisión este año ha tenido un impacto directo en la intención de visualización de los españoles, en un contexto marcado por el debate político y la participación de Israel en el certamen. Esta decisión ha provocado que tan solo cuatro de cada diez españoles sepan que el festival se está celebrando durante esta semana. Otro hecho que evidencia la importancia de la decisión es que el 31% de los que declaran ver todos o casi todos los años el festival, desconocían la fecha del certamen.
La intención de ver Eurovisión cae de forma significativa entre los seguidores: más de la mitad de los “eurofans” (54%) afirma que no verá el festival tras conocer la decisión de RTVE, evidenciando que el efecto alcanza incluso al público más fiel.
El impacto de la decisión no es homogéneo, pero sí negativo. Cerca de un tercio de los españoles (30%) asegura que tiene ahora menos intención de ver Eurovisión, frente a una minoría que declara mayor interés (8%).
En términos de opinión pública, la decisión de RTVE divide a la sociedad española, aunque con una ligera inclinación favorable. Algo más de la mitad (52%) considera que la medida es acertada, frente a un cuarto de la población que la califica como desacertada.
Los motivos detrás de estas posturas reflejan un equilibrio entre principios y percepción de politización del festival. Entre quienes apoyan la decisión, destaca principalmente la idea de que se trata de una cuestión de principios, incluso si afecta al festival (54%). A continuación, cobran peso la percepción de que Eurovisión se ha politizado (44%) y la necesidad de que RTVE se posicione ante conflictos internacionales (40%). También aparece con fuerza la idea de que el certamen no está actuando de forma neutral (37%) y que la decisión mantiene coherencia con medidas previas adoptadas en otros casos (35%).
Por el contrario, quienes critican la medida consideran mayoritariamente que el festival debería mantenerse al margen de la política (73%) y que esta decisión no contribuye a cambiar la situación internacional (47%).
La ausencia de España tiene un peso significativo en la caída de interés por el festival. Es el principal motivo para no seguir la edición de este año (37%), lo que pone de manifiesto que, para muchos espectadores, la experiencia de Eurovisión sigue estando fuertemente vinculada a la representación nacional. Otro de los motivos de peso para no ver Eurovisión es la participación de Israel en el certamen (35%).
A pesar de este contexto, existe una base de seguidores fieles que mantiene su interés. Entre quienes planean ver el festival, predominan aquellos que lo hace por tradición (40%) o los que valoran especialmente la música y las actuaciones (34%).
De cara al futuro, la posible vuelta de España al festival aparece condicionada por factores que trascienden lo puramente musical. Una parte importante de la población considera que debería retomarse la participación solo si se aplican criterios coherentes entre países participantes (29%) o si eurovisión reforzase su compromiso con los derechos humanos (27%)
En este sentido, casi 6 de cada 10 españoles creen que, al igual que ocurrió con Rusia, Israel también debería haber sido expulsada, frente a cerca de 2 de cada 10 que rechazan la expulsión de cualquier país por motivos políticos y 1 de cada 10 que considera que ambas situaciones no son comparables.
En conjunto, los resultados reflejan un cambio en la naturaleza del festival en España: de evento de entretenimiento global a fenómeno cada vez más influido por el contexto político y la percepción social.
Conclusiones
Los datos muestran que la decisión de RTVE ha reducido el interés por Eurovisión en España, afectando tanto a la intención de visualización como al vínculo con el festival, incluso entre sus seguidores más habituales.
En paralelo, la opinión pública se encuentra dividida entre quienes defienden el posicionamiento institucional y quienes prefieren mantener el festival al margen de la política. En conjunto, los resultados apuntan a una transformación del papel de Eurovisión en España: de evento de entretenimiento global a fenómeno cada vez más interpretado a través del prisma político y de valores.
El estudio se ha realizado en mayo de 2026 a través de YouGov Survey, con una muestra superior a 1.000 personas representativas de la población adulta en España. Los datos se han recopilado mediante panel online, aplicando controles de calidad y ponderaciones estándar para garantizar la representatividad por edad, género y región.
